ELABORACIÓN Y ESTUDIO REOLÓGICO DE EMULSIONES AGUA-CBD EMPLEANDO TENSOACTIVOS DE GRADO
ALIMENTARIO PARA SU APLICACIÓN EN LA INDUSTRIA DE ALIMENTOS.
No obstante, su aplicación en alimentos líquidos presenta desafíos tecnológicos importantes,
principalmente asociados a su elevada hidrofobicidad y baja solubilidad en agua, lo que limita su
dispersión y reduce su biodisponibilidad oral.
La elaboración de emulsiones con CBD representa una solución eficaz para su incorporación en
productos acuosos. Es importante considerar que la reducción del tamaño de la gota incrementa
el área interfacial disponible, favoreciendo la dispersión del compuesto y facilitando su absorción
durante la digestión lipídica.
La encapsulación del cannabidiol (CBD) en emulsiones se ha propuesto como una estrategia útil
para mejorar su incorporación en sistemas alimentarios líquidos. Al reducir el tamaño de las gotas
de la fase oleosa, aumenta el área interfacial disponible, lo que favorece la dispersión del
compuesto en el medio acuoso y puede facilitar su absorción durante la digestión de los lípidos.
Sin embargo, este incremento del área interfacial también puede generar ciertos inconvenientes.
Un sistema con mayor superficie de contacto suele ser más susceptible a procesos de
desestabilización, como la coalescencia o la maduración de Ostwald. Además, se puede dar
procesos de degradación oxidativa del bioactivo, lo que hace imprescindible el uso de
emulsificantes capaces de formar películas interfaciales resistentes (3).
La naturaleza del emulsificante es uno de los factores que más influye en la estabilidad de estos
sistemas. Entre los compuestos más utilizados se encuentran los tensoactivos sintéticos no
iónicos, como el polisorbato 80, que presenta una alta capacidad para reducir la tensión
interfacial y estabilizar las gotas mediante mecanismos de repulsión estérica asociados a sus
cadenas polioxietilénicas flexibles. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado el interés por
emulsificantes de origen natural, entre ellos destacan los fosfolípidos presentes en la lecitina,
debido a su capacidad para formar capas interfaciales relativamente gruesas, estructuralmente
más cohesivas; estas características pueden contribuir a reducir la permeabilidad al oxígeno y
mejorar la estabilidad del sistema frente a procesos oxidativos (8).
Este cambio de interés también se relaciona a la tendencia hacia productos “etiqueta limpia”, en
los que los consumidores prefieren ingredientes de origen natural que son percibidos como
seguros. Algunos estudios han mostrado que, cuando se logra una cobertura interfacial adecuada,
los emulsificantes naturales pueden ofrecer niveles de estabilidad comparables o incluso
superiores a los sintéticos (2).
Otro factor clave en la estabilidad de las emulsiones es la temperatura de almacenamiento. El
aumento de la temperatura reduce la viscosidad de la fase continua, aumenta la energía cinética
de las gotas dispersas y favorece su frecuencia de colisión, lo que acelera procesos de floculación
y coalescencia. Asimismo, el estrés térmico puede modificar la estructura de la película interfacial
y facilitar la difusión de oxígeno hacia la fase oleosa, favoreciendo la degradación oxidativa de
compuestos sensibles como el CBD (9).
Desde el punto de vista estructural, el comportamiento reológico de una emulsión puede aportar
información relevante sobre su estabilidad coloidal. Las emulsiones alimentarias suelen exhibir
comportamiento pseudoplástico, caracterizado por una disminución de la viscosidad aparente al
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